El uso de textos literarios para promover aprendizajes.

Prof. Marcos Baudean, Prof. Fanny Rudnitzky.

En este texto de síntesis presentaremos un paper que hemos realizado en el cual proponemos diferentes dinámicas para potenciar el aprendizaje de metodología de investigación a través del uso de textos literarios. Si bien las dinámicas ilustran actividades que realizamos en nuestros cursos de metodología, es posible trasladar las mismas ideas a otras asignaturas.

En 1963 Lewis Coser publicaba “Sociology through literature” (Coser, 1972). Dicho libro clásico estaba organizado como un manual introductorio a teoría sociológica, pero cada capítulo tenía una selección de textos literarios tomados de diversos géneros (cuento corto, novela, teatro, poesía) para ilustrar los grandes conceptos de la teoría sociológica. La idea de Coser era potenciar la enseñanza de Sociología a través de material ilustrativo tomado de la literatura. El fundamento estaba en las dificultades de los estudiantes de grado (sobre todo en los primeros años) con las abstracciones de la teoría sociológica.

Un problema similar ocurre con la enseñanza de epistemología y metodología de investigación en los cursos ubicados en los primeros años del grado. Pero con un agravante. Los temas epistemológicos tienden a cuestionar las verdades más fuertemente incorporadas por los estudiantes (¿cuándo podemos estar seguros de conocer algo? ¿existe el mundo exterior a mi mente? ¿es independiente de mí?). Por su parte, los temas metodológicos requieren dudar, formalizar y argumentar, haciendo de la investigación un camino donde las decisiones de cómo avanzar deben estar fundamentadas. Los elementos señalados son, en general, ajenos a las experiencias de conocimiento previas de los estudiantes de grado.

La literatura oficia como un puente que permite a los estudiantes sortear algunos de los temas más áridos en epistemología y metodología de investigación. Lo hace planteando situaciones desafiantes o reveladoras a través de las cuales es posible para el docente proponer discusiones atractivas que promueven el involucramiento y facilitan el aprendizaje.

El uso de textos literarios se ve potenciado si los mismos se incorporan a dinámicas cuya consigna este claramente establecida.

Principales argumentos para el uso de textos literarios

Las piezas literarias, pueden oficiar de puente entre las experiencias cotidianas de los estudiantes y la abstracción de la teoría sociológica.

Generar un punto de partida común para todos los estudiantes, a partir de la alusión a una obra literaria, también reporta una ventaja a la hora de lidiar con grupos de sujetos provenientes de contextos diversos y con intereses disímiles. A partir de la generación de una base común es más sencillo avanzar hacia formas de conocimiento más abstracto.

Otro argumento refiere al hecho de que el uso de textos literarios suele generar mayor motivación en los estudiantes. Esto se debe a que es un material familiar o fácilmente accesible y a que suele estar acompañado de propuestas de trabajo que rompen con la tradicional lógica expositiva del docente.

La inclusión de material literario en los cursos introductorios de sociología suele realizarse en dos modalidades complementarias. Por un lado, en tanto que describen situaciones de la vida social, estos materiales resultan de utilidad para ilustrar conceptos sociológicos. Por otro lado, las obras literarias también proveen de multiplicidad de escenarios para ejercitar la aplicación de estos conceptos en contextos diversos .

Dinámicas de clase. ¿Cómo emplear los textos literarios para promover la discusión de temas epistemológicos y metodológicos?

Los textos aquí empleados se utilizaron en el marco de cursos de grado de introducción a la investigación, uno con foco en fundamentos epistemológicos de la investigación científica y problematización y otro centrado en diseño y técnicas de investigación.

Dado el carácter introductorio de estos cursos, y la consecuente escasa familiaridad de los estudiantes con los conceptos trabajados, la inclusión de obras literarias suele resultar de utilidad para oficiar como puente entre contenidos conocidos o fácilmente accesibles a los estudiantes y contenidos más distantes y de mayor abstracción.

La experiencia docente en el uso de estos materiales en clase mostró que los mismos despiertan interés en los estudiantes, probablemente por lo accesible de sus contenidos y por su incorporación en el marco de propuestas que interrumpan la dinámica expositiva que caracteriza buena parte del tiempo pedagógico.

El desarrollo de un trabajo reflexivo en torno a los contenidos de las narraciones utilizadas, es lo que permite transitar de un ejemplo específico hacia conceptos más generales. Este trabajo, puede tomar diferentes formas dependiendo de los conceptos que se quieran trabajar y las características del relato que se escoja para introducirlos. El uso de narraciones, relatos breves o fábulas puede apoyar tanto la tarea en el aula como fuera de ella y puede utilizarse para introducir ideas nuevas o reforzar nociones ya trabajadas. También puede ser una herramienta de utilidad para generar evaluaciones dónde los estudiantes tengan que aplicar lo aprendido a un contexto concreto, debiendo demostrar no sólo el entendimiento del concepto en cuestión sino también su manejo práctico.

A continuación se presentarán dos tipos de dinámicas usualmente empleadas:
Identificar conceptos o discusiones.
Identificar un argumento en un texto literario y elaborar ideas a partir de él.

Identificar conceptos o discusiones.

El reconocimiento de conceptos y su correcta aplicación es parte relevante del aprendizaje del estudiante. Los textos literarios brindan la posibilidad de identificar posiciones teóricas o problemas intelectuales dentro de ellos. Esto exige un esfuerzo para el estudiante, quien debe tener claro el concepto o problema teórico como para poder identificarlo en un texto donde dicho concepto o problema aparece de manera implícita (Cottrell, 2005).

Para la siguiente consigna se trabaja con dos fábulas: “La paloma sedienta” (Esopo, 2013, pág. 115) y “La sospecha” (Kordon, 1976, pág. 21).Se emplean para que el estudiante distinga dentro de la temática apariencia y realidad, entre problemas provenientes de los sentidos y problemas provenientes de las teorías con las cuales la mente procesa los datos de los sentidos.

Consigna: Lee los siguientes relatos. Cada uno de estos relatos aborda algún aspecto del problema “apariencia y realidad” trabajado en clase. Debes determinar para cada relato si aborda el problema de la relación entre el objeto y los datos de los sentidos o el problema de la relación entre los datos de los sentidos y la interpretación que la mente hace de dichos datos.

Dinámica: es recomendable para favorecer el trabajo individual que cada estudiante resuelva por sí solo la tarea y luego discuta en un pequeño grupo (entre 3 y 4 personas) su respuesta. La dinámica termina con un plenario en el cual cada pequeño grupo expone sus conclusiones.

Identificar un argumento en un texto literario y elaborar ideas a partir de él.

Poder identificar argumentos es una habilidad clave en estudiantes de investigación social. En el futuro, éstos dedicarán buena parte de sus carreras profesionales a construir y criticar argumentos. La clave de esta dinámica es que el estudiante separe aquello que constituye parte de un argumento (usar razones para dar soporte a un punto de vista con intención de persuadir a una audiencia) de aquello que no. Nuevamente, los textos literarios ofrecen una oportunidad única ya que no están elaborados con la intención de argumentar una posición, simplemente los personajes argumentan en forma “natural” a lo largo de la historia. El estudiante debe esforzarse por captar la esencia de un argumento que no es presentado de forma explícita como en un paper científico.

La siguiente dinámica está pensada para que el estudiante identifique argumentos teóricos, los formule en términos analíticos y lo emplee para hacer explicaciones sobre fenómenos diferentes al presentado en la historia. El texto está tomado de la novela histórica “Las aventuras del Sargento Lamb” de Robert Graves.

Texto: “Yo jamás había salido de casa de mi padre ni había vivido en el campo, y la experiencia fue deliciosa para mí, aunque me sorprendió la lastimosa condición en que vivían estos campesinos. Su única comida consistía en patatas y suero de mantequilla, y sus pequeñas y humosas cabañas parecían, más que habitaciones para albergar seres humanos, cubiles apropiados para cerdos y aves de corral. El primer día que estuve en esta aldea regalé un pedacito de azúcar candi a un harapiento muchacho campesino de mi edad: acto por el cual el viejo Mr. Howard me censuró, diciendo que el niño jamás había probado tal golosina. Dársela a probar era cruel, ya que creaba un nuevo apetito y hacía así que se sintiera insatisfecho con su suerte. Mr. Howard era un caballero muy religioso, pero recuerdo que se oponía vigorosamente a un proyecto, patrocinado por el rector de la parroquia más cercana, de crear una escuela dominical para los niños pobres: se basaba en la misma razón, que el educarlos por encima de su estado, llevando inquietud a sus almas, les perturbaría” (Graves, 2003, págs. 21-22).

Consigna:

Lea el siguiente párrafo. En dicho texto Mr. Howard formula un argumento teórico. Intente detectar el argumento teórico en dicho párrafo.
Intente explicar algún fenómeno social  con el argumento teórico detectado.
Alternativa: elija uno de los siguientes fenómenos y determine si es posible aplicar la teoría del Sr. Howard para explicarlo. Una revolución, una corrida bancaria, la deserción liceal.
Determine si dicho argumento teórico es de tipo individualista u holista. Fundamente su respuesta.

A partir de esta pauta el estudiante debe formalizar un argumento teórico para luego aplicarlo a situaciones concretas. De este modo se lo estimula a ejercitar tanto la capacidad de abstraer conceptos generales a partir de una idea particular -apelando una lógica inductiva- como a aplicar estos conceptos a fenómenos sociales concretos –apelando a una lógica deductiva. Finalmente se lo exhorta a vincular el argumento elaborado con conceptos ya trabajados previamente.

Dinámica: Se puede trabajar en clase con la misma dinámica planteada en el ejercicio anterior. También puede enviarse como tarea domiciliaria. En la clase siguiente a la tarea se procede con la dinámica de compartir la resolución en un pequeño grupo y luego una discusión plenaria.

Trabajos citados

Akutagawa, R. (1977). Cuentos. Montevideo: Club del Libro.

Bunge, M. (2001). Construyendo puentes entre las ciencias sociales. En F. d. (UBA), Desigualdad y globalización. Cinco conferencias. (págs. 47-74). Buenos Aires: FCS (UBA) – Manantial.

Chalmers, A. (1988). ¿Qué es esa cosa llamada ciencia? . México: Siglo XXI.

Coser, L. (1972). Sociology through literature. Englewood Cliffs: Prentice Hall.

Cottrell, S. (2005). Critical thinking skills. Dvelopoing effective analysis and argument. London: Palgrave.

Elster, J. (2010). La Explicación del comportamiento social. Más tuercas y tornillos para las ciencias sociales. Barcelona: Gedisa.

Esopo. (2013). Fábulas. Barcellona: Penguin.

Graves, R. (2003). Las aventuras del Sargento Lamb. Barcelona: Edhasa.

Kordon, B. (1976). Así escriben los chinos. Desde la tradición oral hasta nuestros días. Buenos Aires: Orión.

Neumann, W. L. (1997). Social research methods. Qualittive and quantitative approaches. London: Routledge.

Timmermans, S., & Tavory, I. (2012). Theory Construction in Qualitative Research: From Grounded Theory to Abductive Analysis. Sociological Theory, 30 (3), 167-186.

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